He vuelto a terapia. Y ella me
dijo: “Sucede que a veces las parejas se van, pero llega un día, que una se
queda”.
Me gusto la frase. Mi parte
romántica se engancho a ella. Pero no quiero que se convierta en un mantra. Es
una frase peligrosa. Doble. Y… ¿Si no sucede? Porque puede pasar. Puede
ocurrir, que esa persona nunca llegue, y entonces… ¿seré un ser incompleto
siempre en busca de ella?
No.
Tan sólo tenemos el hoy. El aquí
y el ahora.
Ayer vi Chavela. Brutal. Espectacular.
Salí herida de vida, y con hambre de vida, y de piel, y de besos, de viajes.
Quiero que me toque la lotería.
Un gran premio para que no tenga que ir a trabajar. No quiero autorealizarme en
el trabajo. Ni conseguir éxito. No acabo de entender cómo la gente aún se cree
ese discurso del trabajo, y la superación personal. Somos esclavos y nos
tendríamos que rebelar. Alzar nuestra voz para ser libre.
Para mí, no hay mayor éxito que
hacer lo que quiero: disponer de mi tiempo. Elegir.
Escribo desparramando las letras.
Sin sentido. A destajo. Quizás es este calor, que no me permite detenerme y
realizar post ingeniosos, poéticos o salvajes. Quizás, la imaginación anda
atrofiada.
Quien sabe…
Comentarios
jajaja
aunque hay muchas loterias, a veces sólo hay que arriesgar
mua
Yo tb me apunto a la loteria ( y juego)..yo opino como tu...a mi el trabajo no me supone un reto personal...un buen pellizco y me retiro tan ancha..un atico..viajar.
Pd: q si no aparece tp pasa nada...( ella..)
Besos