He sacado una A en genética, y estoy
contenta. Ahora tengo que prepararme las siguientes entregas de otras
asignaturas, y tengo pereza y cansancio acumulado. La gente que me rodea, a
veces se preguntan porque continuo estudiando, si lo único que hago es quejarme
y maldecir la UOC. Y es que a veces, en la vida, no nos toca más remedio que
realizar esfuerzos para después conseguir aquello que queremos y deseamos.
Eso te pasará cuando quieras
acercarte a alguien que quieres conocer, alguien que te gusta, y que quieres saber más. De repente te invade el
miedo, de repente te asaltan todas las dudas, y, piensas cómo empezar a
hablarle, qué le puedes decir, si contarle un chiste, o hablarle del tiempo. ¡Qué
esfuerzo! y sobretodo ¡qué miedo!
Simplemente ¡Hazlo! Porque
después, puedes acabar haciendo el amor a gritos. O en silencio.
Aunque para los asuntos de amor,
aún te queda mucho.
Primero respirar. Respirar aire
del Planeta Tierra, de este mundo donde estamos los que te esperamos: tu madre,
tu abuela, tu tito, y muchos más. Y después, abrir los ojos para mirar. Y crecer.
Crecer. Crecer. Hasta el infinito.
Hoy tengo cena de primas, y te
quieren conocer, a ti, y a tu madre, porque no todas la conocen. Les he dicho
que será en la próxima. Espero que así sea.
Tú madre y yo estamos un poco más
cerca. Lo noto.
Comentarios