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Carta a J. (VI)


He sacado una A en genética, y estoy contenta. Ahora tengo que prepararme las siguientes entregas de otras asignaturas, y tengo pereza y cansancio acumulado. La gente que me rodea, a veces se preguntan porque continuo estudiando, si lo único que hago es quejarme y maldecir la UOC. Y es que a veces, en la vida, no nos toca más remedio que realizar esfuerzos para después conseguir aquello que queremos y deseamos.

Eso te pasará cuando quieras acercarte a alguien que quieres conocer, alguien que te gusta, y  que quieres saber más. De repente te invade el miedo, de repente te asaltan todas las dudas, y, piensas cómo empezar a hablarle, qué le puedes decir, si contarle un chiste, o hablarle del tiempo. ¡Qué esfuerzo! y sobretodo ¡qué miedo!

Simplemente ¡Hazlo! Porque después, puedes acabar haciendo el amor a gritos. O en silencio.

Aunque para los asuntos de amor, aún te queda mucho.

Primero respirar. Respirar aire del Planeta Tierra, de este mundo donde estamos los que te esperamos: tu madre, tu abuela, tu tito, y muchos más. Y después, abrir los ojos para mirar. Y crecer. Crecer. Crecer. Hasta el infinito.

Hoy tengo cena de primas, y te quieren conocer, a ti, y a tu madre, porque no todas la conocen. Les he dicho que será en la próxima. Espero que así sea.

Tú madre y yo estamos un poco más cerca. Lo noto. 

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