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Carta a J. (V)


¡Vaya lío de vida! Ahora parece que ya no eres M. y que eres J+A, y voy hacer una campaña para que así sea, para terminar de convencer a tu madre que sea J+A.

Aunque lo importante es que estas bien, y que las noticias han sido buenas, pero yo insisto, que sea J+A.

Hoy hasta las 14:30 que me ha escrito tu madre, he tenido el susto metido por dentro, y entonces me he dado cuenta de una cosa: que quiero conocerte, y verte crecer, que quiero estar cerca de ti, aunque esto no se lo quiero decir a tu madre, no todavía, porque como la próxima vez que nos veamos me de por llorar, directamente me mata, y me tacha de loca, o ciclotímica. Quiero ir poco a poco. Paso a paso. Por ahora con las letras, me acerco a ti, y te rozo. Me gusta escribirte. 

Decirte también que ahora más que nunca tengo una misión que cumplir, inevitable e ineludible: crear mi sueño.

Además hoy, cuando he llegado a casa la alegría se ha fundido. De golpe. Unas palabras han sido suficientes para derretirla, y es que mi madre me ha dicho que a mi tía la tienen que volver a operar: cáncer. Será dentro de dos semanas. Y yo me he puesto blanda, porque cuando nos dicen cosas tristes nos quedamos como arrugados, y con la mirada pequeña.

He ido a verla, y he cenado con ella. Ya tiene empezado tu babero, aunque ahora le he destrozado un poco los planes, cuando le he dicho que serías niña. Ahora no sé cuando lo tendrás. Pero lo tendrás, tú confía en ella. Porque ella es la persona más fuerte que conozco. Hace todos los problemas añicos, y los convierte en polvo, y después, después… no queda nada de ellos. Ese es su superpoder. Y estoy segura que te lo enseñara.

A mi me gustaría aprenderlo, y llevo años intentándolo, pero nada, no hay manera, no me sale.

Voy a escribir a tu madre, a ver qué tal esta.

¿Sabes? En el trabajo he estado mirando el significado de J+A. He leído que es “regalo de Dios”.

Por eso estoy convencida que te tienes que llamar así.

Porque se cierra el círculo. Porque sin saberlo tú nos quitaste la sed. Porque dijimos que tendríamos que volver.

Y volveremos. Para beberte.

(Para bebernos.)

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