La pobreza huele mal. La pobreza nos provoca la huida, y vuelve invisibles
a los pobres, a esos, a los que no son nada, nada de nada, ni tan siquiera NADA.
Los pobres. Los indignos. Los malolientes.
Los vergonzosos y deshonrosos NADA
Los que no tienen nombre. Ni casa.
Pero si dientes.
Y hambre.
Ellos son la pesadilla infame. El dolor de ojos al contemplarlos. El
incordio que destroza nuestra belleza efímera.
La lágrima con conciencia tardía.
La lástima de nuestro mundo.
La lástima de ese mundo tuyo.
La vida que no tocas,
Y que asfixias con tus actos.
Y que matas con tus manos.
Tus propias manos.
Comentarios
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=D1hlhSXsfZA