Mi padre y mi madre discutiendo en el salón porque ella ha tirado el pescado a la basura. "Es que siempre igual, siempre, como si te sobraran las cosas", le grita. Yo, mientras tanto, en mi habitación les escucho. Estoy muerta.
Mi hermana en su habitación realizando los trabajos de la universidad, ese lugar que te promete un mundo mejor, más perfecto y más redondo. Ella es ajena a lo que pasa en mi habitación. Estoy muerta. Yo estoy muerta, en mi cama, y no me hace caso.
Silvia haciendo sus manualidades. Exprimiendo la vida al máximo. Entusiasmándose por todo. Y yo, mientras tanto, aquí desintegrada, descompuesta, llena de inmundicia, y muerta.
Pero ya ni muerta me hacen caso.
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