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La busqueda

Buscaba. Y buscaba. Buscaba la nada. Un catalejo. Un cuerpo. Un ruido. O una sensación. Buscaba sin cesar, con la voluntad inquebrantable de un atleta olímpico. Buscaba ahogándose en su desidia. Tenía los ojos ensangrentados de tanta búsqueda. Buscaba en los periódicos. En los canales de la T.V. En los libros descatalogados de las bibliotecas. Buscaba su salvación. Y su suerte. Pero  la grieta continuaba. La grieta su fractura, su hendidura, su herida más profunda, el lugar por donde huían los pedazos de su alma, el tiempo y la distancia. Y su vida cayéndose por ahí, por el hueco. Descompuesta. Desordenada. Mustia. Y nauseabunda.
¿Cómo cerrarla? ¿Cómo meter todos esos fines de semana dentro, podridos y carcomidos por las horas muertas?
Rendirse. Morir. O sobrevivir. No ve más opciones. No hay más alternativas. La incertidumbre le daña los ojos. Le hiere las manos.
La incertidumbre no seca. La incertidumbre es un precipicio, un breve instante relleno de calaveras de suspiros.
Después la nada.
Después volver a empezar.

Comentarios

Ico ha dicho que…
No busques...aparecerá...sé feliz¡¡¡
Los libros descatalogados son un gran refugio.

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Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

Vuelvo

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