Ir al contenido principal

Mi miedo....


Tengo miedo. Un miedo de aullidos, y esquirlas de plata.

Miedo a que las palabras no hagan ruido. A que se acaben. A que se extingan en el desierto de nuestras bocas.

A no tener respuestas. Ni tan siquiera preguntas.

Miedo a no escuchar pasos. Miedo a no recordar. Miedo a caer en el abismo de los otros. A torcerme. A ser como los otros. Como los demás. Como ellos. En dejar de creer. En ser sólo tiempo y arruga.

Miedo a apagarme. A pudrirme. A ser sólo un amasijo de inviernos.

Miedo a convertirme en un insulto.

A que mi cabeza estalle en tus manos.

Miedo a ser una bolsa de huevos rotos. Pegajosa.

Y entonces me doy cuenta, que también sin felicidad se vive.


Comentarios

Ana Liyu ha dicho que…
Puede que si, que se viva sin ella, pero lo bonito es saber que luego se puede encontrar!
Ico ha dicho que…
Hay que aprender que somos como los otros, y esta es la gran tragedia, somos exactamente igual que los otros, ni más ni menos, cada cuál con sus grandeza y miserias, cada uno arrastrando nuestro propio miedo

Entradas populares de este blog

Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

Vuelvo

Vuelvo. Después de cinco años. Aquí estoy. Otra vez. En mi refugio. Volver a las letras. Y vuelvo, porque son mi bálsamo, mi lenitivo. Durante cinco años he huido de la vida. No me he encontrado. He vivido de paso. Siempre al borde del precipicio. De abrazos y besos agónicos sin futuros. He mentido. Y me he mentido.  Y me doy pena, por el tiempo perdido. Si naciera otra vez, si me dieran la oportunidad de volver a vivir, cambiaría cosas, pero ya no puedo. Es demasiado tarde. Ahora sólo puedo andar hacía adelante. Ahora estoy cerrada a cal y canto. Cerrada de ojos. Cerrada de corazón. Solo quiero estar con los míos. Escupo a los extraños. Insulto a los diferentes. Sólo quiero mi soledad. Embadurnarme de ella. Sé que pasará. Porque al final, todo pasa. ¿Cuándo? Lo ignoro. No quiero mendigar el amor. No quiero reclamarlo. No quiero. No quiero. No quiero. Quiero amor. Amor del bueno. Amor que te estruja Amor que te cuida Amor que te custodia en la enf...