Ir al contenido principal

Tengo miedo a atragantarme con una espina, y que entonces sólo me quede un adiós entre mis labios


Sucede que me ahogo por dentro, que hasta el aire que respiro me molesta, que me pesa, que me oprime los pulmones, y me atraganto con su murmullo.
Me cobijo en la desidia.

Yo no sé querer.

No sé quererme.

¿Cómo voy a sostenerte si ni tan siquiera tengo la capacidad para sujetarme a mí?

¿Cómo voy a socorrerte en la odisea de vagones y equipajes si ando perdida y desolada en mi propia travesía?

Que yo no soy ninguna heroína, que si abro la boca, sólo se derrama miedo, mi propio miedo, porque eso es lo único que tengo, porque eso es lo único que soy.

Por eso sólo sé aullar. Aullar miedo. Un miedo plomizo. Un miedo que retumba por dentro.

Quizás por eso no tengo equilibrio. Quizás por eso siempre camino en círculos concéntricos. Siempre volviendo al mismo lugar. Al lugar de partida. Al origen. A mi hueco.

Qué mierda, qué asco…

Que ni tan siquiera sé decorar la vida, está infame y tortuosa vida que nos ha tocado vivir, que no puedo crear un mundo más blanco, ni más suave…
Sólo a través de la desnudez te conozco, sólo a través de la desnudez me salvo…

Pienso en qué sucedería si fuera valiente, que pasaría si por un momento tuviera los arrestos necesarios para afrontar esta vida, si tuviera el coraje para atreverme a alcanzar las palabras adecuadas que se esconden en los lugares secretos e íntimos, agazapadas en la penumbra de nuestra garganta….

Si yo me atreviera a desempolvarlas, a destaparlas de su lugar secreto….

Entonces, entonces….

Te diría….

Quiéreme así, quiéreme desvalida, coja, indefensa, y desnutrida de ilusiones

Quiéreme con esta pena que encharca mis pulmones,

Quiere siendo animal triste y desarbolado

Quiéreme, quiéreme, por favor, sin descanso.


Comentarios

Anónimo ha dicho que…
vale

pd : qué fácil...
Tantaria ha dicho que…
¿No es pedir demasiado?

Entradas populares de este blog

Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

Vuelvo

Vuelvo. Después de cinco años. Aquí estoy. Otra vez. En mi refugio. Volver a las letras. Y vuelvo, porque son mi bálsamo, mi lenitivo. Durante cinco años he huido de la vida. No me he encontrado. He vivido de paso. Siempre al borde del precipicio. De abrazos y besos agónicos sin futuros. He mentido. Y me he mentido.  Y me doy pena, por el tiempo perdido. Si naciera otra vez, si me dieran la oportunidad de volver a vivir, cambiaría cosas, pero ya no puedo. Es demasiado tarde. Ahora sólo puedo andar hacía adelante. Ahora estoy cerrada a cal y canto. Cerrada de ojos. Cerrada de corazón. Solo quiero estar con los míos. Escupo a los extraños. Insulto a los diferentes. Sólo quiero mi soledad. Embadurnarme de ella. Sé que pasará. Porque al final, todo pasa. ¿Cuándo? Lo ignoro. No quiero mendigar el amor. No quiero reclamarlo. No quiero. No quiero. No quiero. Quiero amor. Amor del bueno. Amor que te estruja Amor que te cuida Amor que te custodia en la enf...