Ir al contenido principal

Silencio II


Victoria indefensa, frágil, y pálida, tullida de muertes. Contusionada de afecto, magullada por las aristas de sus labios.

Acribillada a balazos por la vocal A.

Y Victoria a punto de ahogarse, a punto de acabar estrangulada por el afluente del río.

Asfixiada de tanta agua.

Se le acaban las fuerzas, se desvanecen, y se evaporan. Ya no puede continuar más. Engullida por su imaginación agreste, aturdida por la estepa negra.
Por eso, este púgil destartalado, y exhausto se bate en retirada.

En busca de su espacio.

En busca de su soledad arcaica y severa.

Su refugio. Su lugar.

El distrito de las esquinas.
Allí donde nada, ni nadie molesta.

Ni tan siquiera, el silencio.



Comentarios