Ponte los guantes: empieza la batalla.
el primer asalto, el combate final.
Pero te aviso: te voy a dejar K.O.
Las rodillas no te van a poder sostener.
Y te voy a romper en pedazos,
Toda. Absolutamente toda.
Tus nalgas, tus costillas, tu trapecio,
Serán tan sólo breves aullidos de lamento.
Y sí, te voy a golpear en el pecho, en el centro,
con mis puños cerrados, hasta destrozarte el corazón.
Que tan sólo seas un reguero de sangre y su sudor,
Porque yo sólo quiero un cuadrilátero manchado de dolor.
Y te lo advierto, no intentes ninguna estratagema. Ni tan siquiera pretendas protegerte.
Porque no te va a servir de nada.
Si quieres vete a la esquina a llorar, a cerrar las heridas.
vete allí a que los tuyos te den agua, aire, y consejo.
Allí donde no te puedo tocar.
Pero insisto, no te va a servir de nada, porque al final,
Perderás el equilibrio, y la conciencia, y caerás.
Caerás en el ring, en la lona,
tú yo caeremos en ella, simultáneamente.
K.O.

Comentarios
un saludo desde el rincón más oscuro del cuadrilatero, srta Dubrovnik