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Palabras robadas en la inmensidad de la nada

Victoria está absorta y ensimismada en su marea de pensamientos. Se asoma a su interior. Lo explora. Lo deshace. Lo desarma. Y lo escudriña. Está envuelto de sudor. Y el sudor no se detiene. Encharca todas sus ideas. Su interior lleno de sudor y rojo. Su corazón despeñándose de su pecho. Al vacío. Al abismo. A la nada.

“La carne se muere. La sangre se renueva. Se regenera”

Continúa rebuscando por dentro de ella, entre el bazo, entre los pulmones, el estómago y los ligamentos. No sabe con qué fin. No sabe por qué hoy se ha convertido en exploradora de ella misma.

Y casi no encuentra nada. Nada interesante. Sólo versos podridos, putrefactos y temblorosos, envueltos por cenizas, calcinados por la fertilidad del Cáucaso.

Y a lo lejos, a lo lejos, oye una voz pálida: “Quiero un abrazo de amianto, un amniótico abrazo”





Comentarios

alejandra ha dicho que…
Nada que no se solucione con algo de calor humano, la forma de conseguirlo ya es cosa de Victoria... Los hay de muchos tipos, y existen mil formas de conseguirlo.. Solo tienes que comprarlos, unos se venden por dinero, otro palabras, hechos... Otros a cambio de más calor, de compañía, de ternura...

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Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

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