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El poema más lascivo

Quiero crear el poema más lascivo,
El más sucio, e indecente,
Obsceno y delirante.
Construir la arquitectura de la perversión con versos,
E invocar al diablo con ellos.

Quiero pecado. Suspiro y gemido.
Quiero el deseo en la palabra. Inflamado.

Por eso prescindo del coño,
Y del verbo follar.
Y me censuro y me prohibido
Utilizar la palabra sexo.
Porque eso son palabras para distraerse y perderse.
Porque todo es más sencillo.
Porque con tu nombre tengo bastante
Porque tu nombre me sobra y basta.
Decirlo es crearlo.




Comentarios

alejandra ha dicho que…
Un placer, cada vez más carnal pasar por aquí...
Anónimo ha dicho que…
Cold in hand blues

y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo

Alejandra Pizarnik
BO ha dicho que…
qué decirte, Victoria, qué decirte...
0 ha dicho que…
uffffffffffff q lindo ehhh invita al deseo!!!
Aengus Og ha dicho que…
Físico y espectacular!
Abrazo!
Ico ha dicho que…
Ay algunas sensaciones tan carnales que si las nombramos las palabras la apagan .. por eso .. mejor no nombrarlas..

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Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

"Soy lo prohibido"

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