Por favor, por favor…
No te acerques, no te acerques a mí. Ahora no.
Porque te voy a infectar,
Porque te voy a embadurnar de helechos, cuernos y ataúdes
Y enseñare a tus sueños el olor de las cloacas amarillas.
Porque yo soy un residuo de belleza. Un Criptograma de tormenta.
Una violencia agasajada con cerveza negra.
El taxi perdido en la madrugada,
en esa noche de resaca.
Por eso por favor, no te acerques…
No te acerques porque yo encierro la muerte.
Porque si me filtro en ti estás perdida.
Detente, por favor, no te acerques…
Porque depositaré mis huevos en tu cuerpo,
Mis crías en ti, mis larvas en ti, dentro de ti…
Y te devoraran por dentro. Desde dentro.
Y serás solo solo…
un triste insecto.
No te acerques, no te acerques a mí. Ahora no.
Porque te voy a infectar,
Porque te voy a embadurnar de helechos, cuernos y ataúdes
Y enseñare a tus sueños el olor de las cloacas amarillas.
Porque yo soy un residuo de belleza. Un Criptograma de tormenta.
Una violencia agasajada con cerveza negra.
El taxi perdido en la madrugada,
en esa noche de resaca.
Por eso por favor, no te acerques…
No te acerques porque yo encierro la muerte.
Porque si me filtro en ti estás perdida.
Detente, por favor, no te acerques…
Porque depositaré mis huevos en tu cuerpo,
Mis crías en ti, mis larvas en ti, dentro de ti…
Y te devoraran por dentro. Desde dentro.
Y serás solo solo…
un triste insecto.
Comentarios
SALVACIÓN
Se fuga la isla
Y la muchacha vuelve a escalar el viento
y a descubrir la muerte del pájaro profeta
Ahora
es el fuego sometido
Ahora
es la carne
la hoja
la piedra
perdidos en la fuente del tormento
como el navegante en el horror de la civilación
que purifica la caída de la noche
Ahora
la muchacha halla la máscara del infinito
y rompe el muro de la poesía.
Alejandra Pizarnik
un beso
Elena
Cariños