Me sale el odio de los ojos. El odio hacia mi misma. Contra mi misma.
Tengo ojos de serpiente.
Soy una tormenta. Una oda del fracaso.
Ceno y se rien de mi.
Hablo y se rien de mi.
Mientras tanto el tiempo se consume,
y yo no avanzo.
Estancada en el barro,
hundida en la ciénaga del espanto.
Ceno y se rien de mi.
Hablo y se rien de mi.
¿Cuántas veces podemos morir?
Se me cae una taza al suelo.
Se rompe. Me rompo. Y lloro
Por la taza. Por mi. Por todas las cosas que me rodean.
Por este latido de estar vivo.
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