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La vida es una sala de espera

La vida se desgarra. Se quita las capas. Se arranca la piel y exhibe toda su indecencia. Repudias su insolencia, y su descaro, siendo tu único consuelo el dormir. Por eso rezas. Rezas para que se despliegue ante ti el cielo negro, y puedas cerrar los ojos. Andas cansada de la vida. Del tedio de existir. El levante se enreda en tu pelo. Tan sólo el viento empuja tus pasos. A empellones. En la intemperie de la madrugada. En el oasis de la nada.

No eres más que una herida abierta. Sangrante. Una borracha penitente que espera. Espera al mañana. Al futuro incierto. Y a la casualidad anhelante, y desbordante.

Porque cuando has comido, tienes que esperar al hambre. Después la cena. Y otra vez volver a esperar.

Porque cuando ha salido el nuevo disco de tu cantante favorito, lo escuchas, y después te tocará esperar al siguiente.

El placer es un átomo. Un ángel vestido de cowboy.

El placer se pulveriza en nuestras manos. En un segundo.

Nunca es suficiente.

Recuerda….

Cuando vuelves de una ciudad extranjera, esperas el siguiente destino. Y una nueva bandera.

Porque cuando la encuentras, esperas…

Esperas volverla a ver, volverte a tropezar,
                             
                                                                 …volverla a encontrar …

                                                                                                    Y esperas, esperas….


Porque la vida no es otra cosa que una sala de espera.



(Siempre esperando que te toque el turno)

¡Ahora!



Comentarios

Anónimo ha dicho que…
joder...

y aquí acaba el comentario

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