Bebo agua. Litros y litros de agua. Tanta que se me sube a los ojos. Y se queda ahí quieta. Inundándolos. Y limpiándolos.
No puedo abrirlos.
Tanta luz. Tanto sol me hace daño.
Porque la vida es la encarnación de la belleza.
Y me mareo.
Necesito un cortado. Un cortado que me proteja de este astro amarillo y fosforescente.
Un café negro, que suba a mis ojos. De golpe. Para que enturbie y ensucie mi mirada.
Yo vengo del país del Amor. De la Alegría y la desmesura.
Pero hoy no. Hoy me fugo, y me refugio en otro lado.
Hoy soy quiero ser un apátrida.
Comentarios
Hermoso.