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Victoria coge un vaso y lo llena de Brandy. Se lo toma de un trago. Sin pensarlo. Sus ojos se cierran de manera automática al notar como baja el fuego del alcohol por su esófago. Pero ella, hoy, necesita sentir que su garganta quema, que arde, necesita ver que ese líquido arrasa su interior, y desmantela a su paso todos los recuerdos execrables de ese tiempo tan rancio y tan mustio donde ella era más infame, y por qué no decirlo, algo puta. Un pasado que la condena y la lacera por dentro. Un pasado que la pertenece, un pasado que es suyo, pero que repudia y arrincona en la ciénaga de la memoria, con esa torpe y vana esperanza que un día, ocurra el milagro con que tanta vehemencia reclama y anhela, pues quiere que la memoria sea olvido.

Porque ella, antes, con la plenitud en sus labios, y avara de deseo, destripaba cuerpos de mujeres con sibilinas palabras. Las profanaba con palabras gráciles y seductoras que les invitaban a abrir sus piernas de ámbar y muselina. Ellas eran ángeles caídos del cielo entre sus manos. Diosas preñadas de aromas febriles y cataratas de vida. Y las utilizo. A todas. A cada una de ellas. Sin excepción alguna.

Las hizo promesas embadurnadas de siempre, y las agasajó con perfumes de serpiente. Se presentó como cazadora de potros salvajes, y ella no era nadie, nadie…

Pero las palabras son peligrosas, y las suyas llevaban el diablo. Porque con ellas consiguió el amor de todas. Porque con ellas sacio su deseo. Porque con ellas pudo rellenar el vacío de su vida, y ese agonizante insomnio que taladraba su vida.

Y hoy son su pasado. Y su mezquindad. Su arrepentimiento. No hay nada que pueda restaurar el orden interno. Solo, solo….

La muerte…..


Comentarios

Begoña Leonardo ha dicho que…
Jo, me has dejao payá...
Besito
Tantaria ha dicho que…
Ains, el brandy...
Anónimo ha dicho que…
que miedito...
Ico ha dicho que…
y por qué arrepentirse de haber vivido, o es que la otra parte no disfruto también mientras duró..? Anda sacúdete viejas culpabilidades judeo-cristianas que aquí somos todas mayorcitas y cada una sabe donde se mete por su propio pie...
Un beso

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Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

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