Ir al contenido principal

Uno por ciento esquizofrenia


A veces la vida se nos atasca por dentro. La vida se detiene. La vida se para y tan sólo existimos. A veces, tan sólo una palabra y una mano, son suficientes para continuar, para reanimar aquello que una vez conoció y saboreo, y se llamaba vida.

Cansada de la química. De las farmacias. Del dinero que corrompe. “Más inversión en equipos humanos”. Eso. Eso. Eso….

Nos dormimos con tantas pastillas. Ignoramos qué es estar triste. Ignoramos el dolor. Incapaces de sufrir. O de soportar un maldito resfriado.

Paracetamol. Ibuprufeno. Diazepam. Tranxilium.

Atrás quedaron las aspirinas. Y los jarabes para la tos.
Y así, poco a poco, vamos ignorando la vida….

Uno de los protagonistas lo dice: “con la afectividad se nos ordenan los líquidos”.

Me quedo con una frase: “No hay personas enfermas. Hay personas vulnerables”.

Al final, todo se reduce al AMOR.

Comentarios

Aengus Og ha dicho que…
Efectivamente todo se reduce al AMOR,que empieza por hacer un trabajo con uno mismo.Yo no soy una experta y creo en cierto tipo de terapias psicológicas,pero supongo(aunque no me guste)que algunos trastornos también requieren fármacos.Lo que pasa es que si no va acompañado de una buena terapia no sirve de nada.Los fármacos no curan pero en momentos concretos ayudan a controlar.
Creo que una de las causas de la esquizofrenía es este mundo escindido donde vivimos.La dualidad entre lo que somos y lo que realmente "tenemos" que ser,entre otras cosas,nos lleva de un paso allí.
Creo que a veces es bueno pedir ayuda.No hace falta estar esquizofrénico para ir al psicólogo.
Es cierto que faltan equipos humanos,tan cierto como que si en esta sociedad en la que vivimos no hubieramos olvidado la educación emocional,todos seríamos más felices.
Anónimo ha dicho que…
Puff...
¿qué te digo Victoria?
Ya había visto ese documental...y me parece que más de un médico debería verlo. (y psicólogos también que hay cada uno...)Elen

Nos venden la idea de que una pastilla arreglará nuestro males, sean los que sean, pero a veces sólo se puede llorar...llorar hasta que llegas abajo del todo y entonces te levantas, y jode un montón y es una mierda y por el camino arrastras a todos los que te quieren (o algunos deciden que vaya coñazo y que se bajan del viaje al centro de la nada)

Yo, a veces, muy pocas, he pensado en lo de la pastillita mágica.

Pero todavía no he encontrado amor destilado.

A los niños cuando lloran hay que tocarles, aunque sea muy poquito, la cabeza, darles la mano
No sirve de nada mentirles o consolarles con tratos absurdos, a veces te disgustas y lloras, pero si te dan la mano es menos malo

Un beso
Elena
Anónimo ha dicho que…
Me estaba acordando de un poema de Kirmen Uribe (creo que te gustaría)

Mientras tanto, dame la mano, nos pedía,

no quiero promesas, no quiero disculpas,

tan sólo un gesto de amor.

(es un trocito sólo, el poema es Minetras tanto dame la mano)

Original en euskera (que yo no entiendo pero me gusta)
Nuuk ha dicho que…
conozco el documental.. puede que mucho se reduzca al amor, pero no todo. Hay trastornos que no se hacen ni se curan por más que la afectividad ordene ciertos líquidos. Hay diferentes realidades, algunas pueden mejorar o empeorar, pero otras.. otras nunca podrán cambiar.
Anna Pont ha dicho que…
A mí lo que realmente me da miedo de todo esto es qué comportamiento humano puede considerarse normal. ¿Hay alguno normal? A lo mejor deberíamos preocuparnos por crear una sociedad con miembros sanos a todos los niveles en lugar de apartar a los que simplemente "estorban".

Un saludo, Victoria. =)
Ico ha dicho que…
Precioso documento.. tengo un amigo esquizofrénico.. cuando está medicado es muy inteligente.. es una persona especial, con una visión siempre peculiar de la vida.. un abrazo..

Entradas populares de este blog

Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

Vuelvo

Vuelvo. Después de cinco años. Aquí estoy. Otra vez. En mi refugio. Volver a las letras. Y vuelvo, porque son mi bálsamo, mi lenitivo. Durante cinco años he huido de la vida. No me he encontrado. He vivido de paso. Siempre al borde del precipicio. De abrazos y besos agónicos sin futuros. He mentido. Y me he mentido.  Y me doy pena, por el tiempo perdido. Si naciera otra vez, si me dieran la oportunidad de volver a vivir, cambiaría cosas, pero ya no puedo. Es demasiado tarde. Ahora sólo puedo andar hacía adelante. Ahora estoy cerrada a cal y canto. Cerrada de ojos. Cerrada de corazón. Solo quiero estar con los míos. Escupo a los extraños. Insulto a los diferentes. Sólo quiero mi soledad. Embadurnarme de ella. Sé que pasará. Porque al final, todo pasa. ¿Cuándo? Lo ignoro. No quiero mendigar el amor. No quiero reclamarlo. No quiero. No quiero. No quiero. Quiero amor. Amor del bueno. Amor que te estruja Amor que te cuida Amor que te custodia en la enf...