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La Victoria sin victoria...


Victoria escribe....

"Es triste y tan humano sucumbir a las infames artimañas de la desidia y a la apatía. Lo peor de todo, es que una vez, que has caído en sus redes, es difícil escapar. Enseguida empezamos a vegetar y echar raíces, y es algo que aún no logro entender. Sabemos que habitar esa zona, tan sólo nos ofrece oscuridad y vacío. Entonces ¿por qué no salimos? ¿por qué no pegamos un salto y huimos de ahí? ¿por qué nos continuamos regodeando en el dolor, entre alaridos melancólicos y lamentos de tormento? ¿por qué volvemos a repetir las conductas tóxicas? Pues me van a disculpar pero yo tampoco lo sé. Y es que sabemos que tenemos que hacer, por ejemplo, si queremos adelgazar. Sabemos lo que tenemos que hacer si tenemos que dejar de fumar. Es fácil. ¿no? ¿pero qué nos impide hacerlo? ¿qué nos frena a ser mejores y a cumplir nuestros deseos? Entonces, es en esas ganas furiosas y salvajes que se adentran en nosotros, de ser diferentes, y ser mejores, cuando nos empezamos a comprar libros de autoayuda, o buscamos el mejor psicólogo para que despeje la incógnita y nos de la solución al acertijo de nuestro misteriosa vida, pero resulta que no, que tampoco lo hace. Que nos ofrece una atención desmedida, y una escucha activa, y mientras nosotros, continuamos caminando por el mismo sendero pedregoso y amargo de nuestra existencia. Quizás estemos todos un poco locos, porque sino… Esto no tiene sentido…"

Comentarios

Unknown ha dicho que…
Tal vez sea porque aunque sabemos (o creemos saber) lo que queremos o lo que nos conviene, nos falta la voluntad para hacerlo y eso sin duda, nos lleva al mismo lugar...si lo que necesitamos es voluntad por qué no la tenemos? En dónde la encontramos? Asi que todo se reduce a eso...falta de motivación (intrínseca o extrínseca), falta de voluntad...y ahi seguimos "arrastrando la cobija por el camino de la amargura"... sí! definitivamente hay que estar loco!

Saludos desde El Caribe...
Riada ha dicho que…
Pensemos en positivo...

Parece claro que vemos cuál es el problema y también la solución. Tal vez la falta de un punto de inflexión , de un kilómetro cero.
Más bien cuestión de tiempo, el camino parece diáfano, sabemos cuál es, cuál queremos que sea.
Ico ha dicho que…
tal vez cuestión de voluntad, esa fuerza invisible que nos lleva a confiar en que gracias a nuestro empuje y esfuerzo podemos lograr lo que nos propongamos.. unos la tienen natural y otros se la deben buscar en los bolsillos.. besos..
0 ha dicho que…
Poco a poquito, con un poco de voluntad =)
Unknown ha dicho que…
Eso, eso...voluntad ;-)
Bèi Chà ha dicho que…
Me he quedado aquí pensando. A mi también me intriga lo que comentas.

Quizás porque una cosa son las ganas de verme delgada que tengo frente al espejo y otras muy distintas las de comerme ese pastel, y otros muchos detrás, cuando he tenido un día de asco, llego a casa cansada, estresada, ansiosa. Quizás también porque a menudo actuamos con piloto automatico y éste no está programado conforme a nuestro deseo de vernos delgadas sino conforme a saber qué.

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Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

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