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Tan sólo tengo huecos....


La hiedra invade mis sueños. La hiedra sube, y avanza sin clemencia. Sin compasión. La hiedra atrapa y esconde mis palabras. La hiedra devasta la vida. La hiedra devora la vida. Y el universo.

Mientras tanto yo te estoy esperando. No lo olvides. Puede que el mundo se derrumbe, pero yo te estaré esperando, y pasará el tiempo y reinará en mi una metrópoli blanca, pero yo te estaré esperando.


Tengo hambre de tu boca. Tengo ganas de tu historia.


El verano se derrite. El verano se esfuma. Y en mi garaje se está enmoheciendo mi vida. Y tengo que sacarla de allí, sea como sea, tengo que airearla, esparcirla por el peligro, lanzarla al miedo, y… que estalle…..

Comentarios

Ico ha dicho que…
La vida me ha enseñado que uno sólo se nutre de sí mismo.. de nada te vale esperar.. vendrán a ti cuando estés dispuesta a dar..y luego se comparte...
Ripley ha dicho que…
somos las únicas responsables de nuestra vida, si no quieres esa hiedra, quítala tú misma porque nadie lo hará por ti
silbante ha dicho que…
Y a mí que al leerte me ha venido a la cabeza aquel bolero que cantaban Los Panchos.
...Jamás la hiedra y la pared podrían apretarse más...

Y después he pensado que creo que si lanzarás tu vida al miedo la probabilidad de que estallara en negativo - no sé por qué entendí estallar en ese sentido cuando también podría entenderse como una liberación - sería casi nula, pero... el creer no es cosa cierta.
Saluditos insomnes Dubrovnik.
pintamonadas ha dicho que…
pero bueno, si ahora viene preotoño, que es la mejor estación del año! (:
Anna Pont ha dicho que…
No creo que tengas huecos, sino ganas. La esperanza nunca está vacía, sino llena de posibilidades.
Un beso. =)
candela ha dicho que…
que estalle, que viva!
alejandra ha dicho que…
Los huecos nos llenan de vacío, estallar... estallar estaría bien

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Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

"Soy lo prohibido"

Estoy enfermera señor, enferma. Deliro constantemente. Permanentemente pensando en los cuerpos que chocan, en jadeos, y en pechos sonrosados. Dentro fuera, dentro fuera, dentro fuera, dentro de ti… Y en una mano que se hunde, que me atraviesa, y me traspasa, como una espada. Y en la aureola de tu vientre. ¡Ay señor! ¡La violencia del amor se ha desatado! ¡Ay señor! ¡El zarpazo del amor me ha alcanzado! Y mira mis manos, aquí te las enseño, y te las entrego. En ellas esta el olor de las prisas, y de las flores que se rompen y estallan. Perdóname señor, por haber atracado su enigma. Pero ahora por favor, ayúdame,¡ayúdame!, y calma mi sed. Y domestica mi amor. Pues no tengo fuerzas suficientes, señor para aguantarlo, para sostener a este monstruo llamado AMOR. Arráncalo de mí. Quítalo de mí. Y corta su recuerdo. Señor, yo sólo quiero ser libre.