Me han faltado días, horas, minutos. No he tenido tiempo para pensar. No he tenido tiempo para alumbrar nuevas ideas. Y ahora otra vez el frío. Otra vez este vacío. Se me ha vuelto a disparar la tristeza. La belleza se desvanece. La belleza se marchita. Tengo aguas turbulentas dentro de mí. Soy una monotonía herida. Me hospedo en la náusea. Porque la esperanza se ha hecho añicos. Destrozada. Aniquilada.
Y la fe muerta. La fe extinguida. Y tener ganas de querer llorar un mar. Tengo el alma tejida de oscuridad, envenenada de rendición y silencio. Tan sólo la noche me salva, tan sólo en el sueño, cuando no estoy ni existo, encuentro la calma.
Soy la mala suerte. El aullido del fracaso.
Quiero gritar.
Comentarios
Ánimo y un abrazo.Sabes donde encontrarme,aunque sea en la clandestinidad.Un beso!
-Matt-
Y luego quiérete un poquito cada día.
Besitos