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Mi odio



Odio a los perdedores, espejismo de mi mismo.

Detesto las noches vírgenes, las noches en que nada sucede,

raquíticas y huérfanas de los delirio impuros.

Detesto los viejos hoteles que albergan cuerpos imberbes,

que esconden el aliento de la erección.

Porque mi cama esta fría y tengo las manos vacías.

Porque mi corazón esta hostigado de ritman blues.

Porque no me espera nadie en el andén.

Soy una primavera rota.



Comentarios

Isabel Gil Jiménez ha dicho que…
Pues hay que volver a hacer florecer las rosas del jardín.
Un saludo.
Tantaria ha dicho que…
Rota, pero, al fin y al cabo, primavera. Y la naturaleza, la vida, sigue su curso. Y ni siquiera las soluciones de continuidad pueden impedir que actúe sobre ellas el tiempo, que sana y florece.
Jordi M.Novas ha dicho que…
Yo odio muchas más cosas, y a veces es muy sano..
Ripley ha dicho que…
odiar, detestar...nos ayudan a cambiar...en la primavera iniciamos el proceso, en verano lo concluimos...aún te queda el verano
Tuca Zamagna ha dicho que…
Excelente poema, Victoria. Como outros que você postou aqui.

É muito boa a sua poesia; forte e criativa, na temática e na forma.

Abraços

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Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

"Soy lo prohibido"

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