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Mi corazón chorrea Chardonnay


Estoy en mi casa, y cerca tengo un hotel, un hotel sobrio, y triste, lleno de turistas rojos de tanto sol. Antes fueron blancos. Y fueron otras personas. Porque quien saborea el bromuro de la marea cambia, y ya nunca más es el mismo. Su corazón se transforma en una estrella de mar con cinco brazos para poder tocar a más chicas, para poder abrirlas y cerrarlas con más facilidad. Y danzar así con ellas, entre ellas, para ellas, en una noche entre cigarrillos y whisky.

Por sus ventanas sale la voz de Lady Gaga.

Y pienso si después, dentro de unos años, leer el nombre de esta cantante producirá la misma atracción que cuando nos topamos en cualquier sitio con Lou Reed, o David Bowie, porque ahora ellos, ahora mismo ejercen el poder de los clásicos, de las leyendas muertas que sobre existen a esta malograda vida, y por una extraña razón nos sentimos cautivos, obligados a detenernos, enamorándonos de quien los nombra.

Y ahora voy a beberme una botella de vino blanco. Sola. Para irme de la noche. Sola.

Hasta mañana.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Creo que esta noche hay más de una sola.No estaría mal una copa de vino blanco...


Matt
Jirafas en Gerundio ha dicho que…
Para más inri a muchos de ellos les sobra con el Don Simón.
Jose Zúñiga ha dicho que…
Es un bello texto.
Y me inquieta que hoy nos de a más de uno por hablar de la noche. ¿Hay plenilunio?
Bs
Unknown ha dicho que…
para mi Lady Gaga está ya olvidada y aburrida de tanto sonar y para mi no es nada más que una showwoman pk lo que es cantar y componer poco de poco..
saludos desde barna.
BO ha dicho que…
¿brindamos? venga, por todo lo que nos espera
alejandra ha dicho que…
Muchas que tenían planes de estar solas y no lo estuvieron, y otras que no lo iban a estar brindaron a su salud en medio de su soledad... y otras que solamente vimos la pélicula de la primera ;)

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