Ir al contenido principal

La Nada pesa. La Nada irrita. La Nada es la niebla.


Sucede que Victoria tiene miedo. Es el suyo un miedo rancio y vetusto que impregna sus andares y sus pensamientos, un miedo que aparece y desaparece, que resucita con el tiempo, que regurgita su mancha paralizándola por completo. Y su interior se vuelve denso, espeso, lento, y huele a entierro. Es un miedo puñal. Un miedo bucle.

Y ese miedo no es otra cosa que quedarse en blanco. Hueca, seca y devastada. Sin palabras. Porque lleva varios días sin historias que escribir. Estéril y yerma. No copula con la palabra. Ni con el verbo. Siente que su imaginación ha muerto, que se ha disipado, que ha volado por los aires, pues al fin y al cabo, el germen de sus historias reside en su interior, en descifrar las abruptas agitaciones del alma, y ahora mismo, esta deslumbrada por el vacio. Desierta de emociones. Su vida sangra una rutina tediosa y agónica, que no logra romper de ninguna de las maneras. Por eso llora y llora, un llanto aburrido, y el quejido eterno y vacío de su oscura vida.

Su única peripecia es abandonarse en la vida, a los escabrosos designios del futuro. Ella se deja guiar. Se deja ir. El esfuerzo y la voluntad no entran dentro de sus desembolsos cotidianos. Quizás porque hacerlo significaría una lucha, contra algo, contra algún objetivo, contra ella misma. Y ella no quiere perder. No esta dispuesta. Quizás por eso, no es otra cosa que el esplendor de la derrota. Una rendición anticipada. Sin victoria.


Comentarios

alejandra ha dicho que…
Lo efímero de la vida, hace que hasta lo que termina vuelva a comenzar de otra manera...
Nuuk ha dicho que…
la nada siempre es el comienzo de algo.. un besazo.
Ter ha dicho que…
Si yo fuera Victoria una noche me acostaría temprano y me dormiría prontito. A la hora de los duendes dejaría a Victoria en la cama y me vestiría, me pondría guapa y recorrería todos los saraos de mi ciudad y alrededores. Volvería con los churros y el chocolate, me sentaría en frente de la otra Victoria, la despertaría y le diría..."no sabes lo que te has perdido, todo el mundo me preguntaba por ti"
Tantaria ha dicho que…
No me parece poca cosa eso de vivir...
Isabel Gil Jiménez ha dicho que…
Si intentas definir la nada verás que no puedes. Lo más que harías sería decir "la nada es..." con lo que ya tú misma estás diciendo que es algo y si es algo no es nada.
Aprovecha y borra todo. A partir de la nada crea todo.
Un saludo.
Borderline ha dicho que…
leo esto y pienso como puede ser... victoria siente y no siente lo mismo.
Con la diferencia que yo no me presto a las palabras sino a las imagenes, dicen que somos lo que hacemos y cuando no hacemos eso que nos hace sentir como somos no somos nada.

Entradas populares de este blog

Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

Vuelvo

Vuelvo. Después de cinco años. Aquí estoy. Otra vez. En mi refugio. Volver a las letras. Y vuelvo, porque son mi bálsamo, mi lenitivo. Durante cinco años he huido de la vida. No me he encontrado. He vivido de paso. Siempre al borde del precipicio. De abrazos y besos agónicos sin futuros. He mentido. Y me he mentido.  Y me doy pena, por el tiempo perdido. Si naciera otra vez, si me dieran la oportunidad de volver a vivir, cambiaría cosas, pero ya no puedo. Es demasiado tarde. Ahora sólo puedo andar hacía adelante. Ahora estoy cerrada a cal y canto. Cerrada de ojos. Cerrada de corazón. Solo quiero estar con los míos. Escupo a los extraños. Insulto a los diferentes. Sólo quiero mi soledad. Embadurnarme de ella. Sé que pasará. Porque al final, todo pasa. ¿Cuándo? Lo ignoro. No quiero mendigar el amor. No quiero reclamarlo. No quiero. No quiero. No quiero. Quiero amor. Amor del bueno. Amor que te estruja Amor que te cuida Amor que te custodia en la enf...