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Cosas que tengo, y no tengo


Tengo mi primer caso: una mujer, un secreto, y muchos miedos que le hacen temblar.

Tengo un billete para una isla salvaje. En otoño, el día que renazcan todos los muertos, yo lo haré también. Allí.

Tengo ganas de septiembre.

Tengo mi primera cana. Envejezco.

Pero no tengo sueño. Me falta. Se me ha resbalado de las manos.

Mientras tanto sigo caminando. Sigo corriendo.

Comentarios

Jose Zúñiga ha dicho que…
Tienes mucho. Como para seguir siempre.
Bs
BO ha dicho que…
vamos¡¡¡
bea ha dicho que…
yo estoy obsesionada con ese momento, la primera cana...

no sé por qué de repente me ha dado por pensar que será "el aviso" para dejar de ser una adolescente y dejar de vivir "así"

mis padres no son canosos, echo cuentas y pienso que hasta los 50 o por ahí, a mí madre no le salieron... tampoco falta tanto
Anónimo ha dicho que…
Yo tambien espero irme en otoño,si las circunstancias me dejan a una isla.Te imaginas que a lo mejor estamos en la misma isla sin saberlo?(je,je).
Envejecer no está mal,siempre que se haga con sabiduría.Ser eternamente joven sería un coñazo.
Yo creo que tengo ganas de pasar septiembre,octubre,noviembre...lo que haga falta para que acabe la agonía emocional y volver a ser yo.Pero voy por buen camino...



Matt
pintamonadas ha dicho que…
No dejes de caminar ni de correr, aun le faltan unas cuantas cosas a tu lista. /( y no precisamente canas )/(:
Unknown ha dicho que…
Te has dejado algo, tienes mucho que dar al mundo fantasticaaa
Jirafas en Gerundio ha dicho que…
Envejecer con dignidad! una canita...esa es para echarla al aire ;-)
Txus Garcia ha dicho que…
Tengo miedo. De mí, porque la estoy liando parda: finiquitar hipoteca y estilo de vida y seguir a los feriantes. Por fin.

Tengo ganas de acercarme a las señoras que encuentro interesantes. Son muchas y tienen eternas ganas de tomar el té y de contar anécdotas divertidas.

Yo también tengo ganas de septiembre.

Tengo muchas canas ya. Envejezco rápido. De los 36 a los 40 sólo van 4.

Últimamente duermo mucho. Como si mi cerebro necesitara soñar, clarificarse, elaborar. Tras muchos meses de dormir poquísimo y mal, claro.

Mientras tanto sigo caminando. Sigo corriendo.

;) Un abrazo, estimada Victoria Dubrovnik!
Ico ha dicho que…
Tienes muchos sueños y mucho talento también..
alejandra ha dicho que…
Tienes... una cajita de sueños y una vida para explotarlos

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Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

"Soy lo prohibido"

Estoy enfermera señor, enferma. Deliro constantemente. Permanentemente pensando en los cuerpos que chocan, en jadeos, y en pechos sonrosados. Dentro fuera, dentro fuera, dentro fuera, dentro de ti… Y en una mano que se hunde, que me atraviesa, y me traspasa, como una espada. Y en la aureola de tu vientre. ¡Ay señor! ¡La violencia del amor se ha desatado! ¡Ay señor! ¡El zarpazo del amor me ha alcanzado! Y mira mis manos, aquí te las enseño, y te las entrego. En ellas esta el olor de las prisas, y de las flores que se rompen y estallan. Perdóname señor, por haber atracado su enigma. Pero ahora por favor, ayúdame,¡ayúdame!, y calma mi sed. Y domestica mi amor. Pues no tengo fuerzas suficientes, señor para aguantarlo, para sostener a este monstruo llamado AMOR. Arráncalo de mí. Quítalo de mí. Y corta su recuerdo. Señor, yo sólo quiero ser libre.