Estoy enfermera señor, enferma. Deliro constantemente. Permanentemente pensando en los cuerpos que chocan, en jadeos, y en pechos sonrosados. Dentro fuera, dentro fuera, dentro fuera, dentro de ti… Y en una mano que se hunde, que me atraviesa, y me traspasa, como una espada. Y en la aureola de tu vientre. ¡Ay señor! ¡La violencia del amor se ha desatado! ¡Ay señor! ¡El zarpazo del amor me ha alcanzado! Y mira mis manos, aquí te las enseño, y te las entrego. En ellas esta el olor de las prisas, y de las flores que se rompen y estallan. Perdóname señor, por haber atracado su enigma. Pero ahora por favor, ayúdame,¡ayúdame!, y calma mi sed. Y domestica mi amor. Pues no tengo fuerzas suficientes, señor para aguantarlo, para sostener a este monstruo llamado AMOR. Arráncalo de mí. Quítalo de mí. Y corta su recuerdo. Señor, yo sólo quiero ser libre.
Comentarios
Bs
no sé por qué de repente me ha dado por pensar que será "el aviso" para dejar de ser una adolescente y dejar de vivir "así"
mis padres no son canosos, echo cuentas y pienso que hasta los 50 o por ahí, a mí madre no le salieron... tampoco falta tanto
Envejecer no está mal,siempre que se haga con sabiduría.Ser eternamente joven sería un coñazo.
Yo creo que tengo ganas de pasar septiembre,octubre,noviembre...lo que haga falta para que acabe la agonía emocional y volver a ser yo.Pero voy por buen camino...
Matt
Tengo ganas de acercarme a las señoras que encuentro interesantes. Son muchas y tienen eternas ganas de tomar el té y de contar anécdotas divertidas.
Yo también tengo ganas de septiembre.
Tengo muchas canas ya. Envejezco rápido. De los 36 a los 40 sólo van 4.
Últimamente duermo mucho. Como si mi cerebro necesitara soñar, clarificarse, elaborar. Tras muchos meses de dormir poquísimo y mal, claro.
Mientras tanto sigo caminando. Sigo corriendo.
;) Un abrazo, estimada Victoria Dubrovnik!