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Quiero morir siendo temblor

Victoria no siente. No tiembla, ni padece. Su sangre es la melodía del silencio. Su deseo no brota en sueños. No galopa en la brisa marina. No resplandece en la cama. Siempre hundido en la garganta. Siempre aprisionado en el pecho, colgándole en los labios, navegando entre sus dientes. Porque el miedo es más fuerte que un cuerpo. Más denso y más profundo que el choque de dos abismos, que dos arterias sacudidas en duelo. Mientras tanto, el reloj avanza, el hielo se deshace, y el tiempo de los besos no llega, no llega….

Y su vida se arruga. Y su vida es un quejido de la carne, rumor de cuerpo y mancha oscura.

Porque el miedo ahorca. El miedo estrangula.

Comentarios

chris ha dicho que…
Hay un momento en la vida en que te enfrentas al miedo y si consigues vencerlo te vuelves tan fuerte que a partir de ese momento tienes la certeza de que ya nada ni nadie podrá contigo.
Y comienzas a ver el miedo de lejos y descubres que en realidad es algo pequeñito que nunca tuvo tanta fuerza como creías imaginar.

Ánimo!!
pintamonadas ha dicho que…
El miedo siempre está presente, no se marcha. Desde que somos pequeños. Los miedos evolucionan, miedo a caerte, miedo a la vergüenza, miedo a no encajar, miedo a no acabar metas, miedo a estar solo.
Cuando se supera uno se encuentra uno nuevo. Los miedos son retos

(:
Tantaria ha dicho que…
¿Miedos? Posibilidades de mejorar, de aprender, de avanzar.
LaBrujaMala ha dicho que…
supongo que debemos aprender a vivir con el miedo pero dominandolo... yo aún no lo he logrado.

un beso!
Unknown ha dicho que…
¿y a qué?
Ico ha dicho que…
Precisamente la máscara del miedo es pensar que no siente, pero siente mucho, extremadamente...

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