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La tristeza de Victoria


¿Se puede asustar a la tristeza?, se pregunta Victoria. Lo hace de manera insistente y reiterada. Con lealtad canina. Y es que la tristeza la golpea insistentemente, sin pausas y artificios. La tristeza oscurece sus ojos y fosiliza sus pasos. La tristeza embadurna su vida. La tristeza es su enfermedad, y su baile enemigo.

Ojala supiera esquivarla, deshacerse de ella, pero ya ven, desconoce cómo hacerlo. Ojala pudiera clavarle un alfiler, como si fuese una mariposa, y enseñar al mundo su trofeo muerto. Pero hacerlo sería traicionar a su destino, y a los dioses del Olimpo. Y por eso continua caminando por la vida, cabizbaja y resignada, siendo esclava de su guión de vida, y siendo eternamente triste.


Comentarios

alejandra ha dicho que…
A veces, hay personas, que la tristeza les hace felices, que son adictos a la melancolia, y el sabor salado de sus lagrimas su metadona.
Begoña Leonardo ha dicho que…
La princesa está triste...

Hay también un tiempo para la tristeza, como lo hay para subirse por las paredes, lo bueno de estar vivo es que siempre se puede tomar aire y reconducirse.

Te achuco con un flash de fresa en mi boca.
Ico ha dicho que…
estoy con alejandra, a veces hacemos compañera nuestra a la tristeza y casi que la echamos de menos cuando no está..
Riada ha dicho que…
Que sea leve. :(

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Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

"Soy lo prohibido"

Estoy enfermera señor, enferma. Deliro constantemente. Permanentemente pensando en los cuerpos que chocan, en jadeos, y en pechos sonrosados. Dentro fuera, dentro fuera, dentro fuera, dentro de ti… Y en una mano que se hunde, que me atraviesa, y me traspasa, como una espada. Y en la aureola de tu vientre. ¡Ay señor! ¡La violencia del amor se ha desatado! ¡Ay señor! ¡El zarpazo del amor me ha alcanzado! Y mira mis manos, aquí te las enseño, y te las entrego. En ellas esta el olor de las prisas, y de las flores que se rompen y estallan. Perdóname señor, por haber atracado su enigma. Pero ahora por favor, ayúdame,¡ayúdame!, y calma mi sed. Y domestica mi amor. Pues no tengo fuerzas suficientes, señor para aguantarlo, para sostener a este monstruo llamado AMOR. Arráncalo de mí. Quítalo de mí. Y corta su recuerdo. Señor, yo sólo quiero ser libre.