Ir al contenido principal

La libertad no tiene orden

Mi agenda acaba el día 27 de junio. No me había dado cuenta de ese detalle hasta ahora. Es lo que tiene cambiársela a tu hermana pequeña. Era su agenda escolar, pero ahora ya es mía. Me gustaba más la suya y la convencí. Ella se quedó con la mía, una de esas que abarcaban todo el año, de esas de adultos, porque durante todo el año siempre tienen cosas que hacer, y cosas que apuntar. Pero el 27 de junio todo cambiara. Porque ya no tendré días, ni horas, ni minutos que ordenar. Ya no tendré nada. Todo habrá acabado. Ya no tendré nada que apuntar. Mi única obligación será levantarme, comer, trabajar, y disfrutar. Y disfrutarme. Pensar en bikinis, y en el sabor de los helados. Nunca antes el abismo de la nada me había gustado tanto.

Comentarios

MAAT ha dicho que…
La libertad,que bien suena eso.Que lástima que yo no tenga una hermana para cambiarle la agenda(je,je,je).
Hay dos frases que me parecen geniales:"La libertad no tiene orden" y "Nunca antes el abismo de la nada me había gustado tanto".
Un beso.
alejandra ha dicho que…
Ya sabes lo que hay que hacer a partir de ahora, comprar solo agendas hasta el 27 junio... Luego llegará la libertad
Victoria Dubrovnik ha dicho que…
Ups, MAAT, las hermanas ya ves, a veces son útiles y todo, aunque además de cambiar agendas, tienen el don para amenizarte la vida con bronca diarias, y jugar a la vida a "Sálvame" -). Ahora siempre le puedes pedir una solicitud a gritos, y seguro que alguien escuchará tus plegarias :-).

ALEJANDRA, sip deseando estoy. Deseando que llegue San Juan para que quemar todo y empezar a saborear la libertad, aunque mira ya ves, paradojas de la vida, me acabo de comprar a estas alturas, una agenda para lo que me resta del año. Que raros somos los humanos...

Entradas populares de este blog

Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

Vuelvo

Vuelvo. Después de cinco años. Aquí estoy. Otra vez. En mi refugio. Volver a las letras. Y vuelvo, porque son mi bálsamo, mi lenitivo. Durante cinco años he huido de la vida. No me he encontrado. He vivido de paso. Siempre al borde del precipicio. De abrazos y besos agónicos sin futuros. He mentido. Y me he mentido.  Y me doy pena, por el tiempo perdido. Si naciera otra vez, si me dieran la oportunidad de volver a vivir, cambiaría cosas, pero ya no puedo. Es demasiado tarde. Ahora sólo puedo andar hacía adelante. Ahora estoy cerrada a cal y canto. Cerrada de ojos. Cerrada de corazón. Solo quiero estar con los míos. Escupo a los extraños. Insulto a los diferentes. Sólo quiero mi soledad. Embadurnarme de ella. Sé que pasará. Porque al final, todo pasa. ¿Cuándo? Lo ignoro. No quiero mendigar el amor. No quiero reclamarlo. No quiero. No quiero. No quiero. Quiero amor. Amor del bueno. Amor que te estruja Amor que te cuida Amor que te custodia en la enf...