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Su voz me mece, me acuna, y me susurra tranquilidad. Su voz me duerme. Su voz me quita las dudas de la vida, de esa vida que a veces tiembla y se tambalea. En mi habitación tengo una maleta, un amanecer en Madrid, y 88 euros que me devuelve hacienda. Y la felicidad es inconmensurable… Y redonda. Porque sé que mañana despertará el cielo más limpio, porque el cielo más azul y más sincero nacerá en Madrid. Y yo también. Yo también naceré allí, en la capital, en el centro del universo…

Comentarios

Unknown ha dicho que…
eso es¡¡¡
Amanda Green ha dicho que…
Esto suena fenomenal, fenomenal...
Ico ha dicho que…
ya comienzan a ser menos catastróficas estas cartas..
Anónimo ha dicho que…
Vengo de ver la película de Habitación en Roma...aún tengo la piel erizada y la cabeza inquieta... porque la piel simepre guarda memoria.
Me encanta Russian Red,pero alguien sabe la otra música de la peli a quién pertenece?

Saludos nocturnos e insomnes.

Matt

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Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

Vuelvo

Vuelvo. Después de cinco años. Aquí estoy. Otra vez. En mi refugio. Volver a las letras. Y vuelvo, porque son mi bálsamo, mi lenitivo. Durante cinco años he huido de la vida. No me he encontrado. He vivido de paso. Siempre al borde del precipicio. De abrazos y besos agónicos sin futuros. He mentido. Y me he mentido.  Y me doy pena, por el tiempo perdido. Si naciera otra vez, si me dieran la oportunidad de volver a vivir, cambiaría cosas, pero ya no puedo. Es demasiado tarde. Ahora sólo puedo andar hacía adelante. Ahora estoy cerrada a cal y canto. Cerrada de ojos. Cerrada de corazón. Solo quiero estar con los míos. Escupo a los extraños. Insulto a los diferentes. Sólo quiero mi soledad. Embadurnarme de ella. Sé que pasará. Porque al final, todo pasa. ¿Cuándo? Lo ignoro. No quiero mendigar el amor. No quiero reclamarlo. No quiero. No quiero. No quiero. Quiero amor. Amor del bueno. Amor que te estruja Amor que te cuida Amor que te custodia en la enf...