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Me duele el dolor. Ese dolor que tengo enquistado dentro de mí, que infecta todos mis gestos, y todas mis decisiones. Porque el dolor es la única emoción que conozco y siento, porque el dolor es mi destino, mi sino, y mi único camino. Tengo que extirparlo, y exterminarlo. Me tengo que deshacer de el. Quizás el alcohol me ayude, quizás así se reblandezca, y ese dolor tan doloroso se acabe derritiendo entre un whisky, o una copa de ron. O quizás apueste por el hachís, o la cocaína, o…. que más da… Se trata de olvidar y empezar a vivir, se trata de lanzarse a la vida, arrojarse a ella, de sumergirse dentro de ella. Y empezar a vivir. Pero yo nací con el alma envejecida, decrépita y llena de contusiones, pero yo nací para callar, para vivir devorada en el silencio, condenada a enmudecer los recuerdos incandescentes de todas mis amantes, para inmortalizar amores fugitivos que se engendraron en las noches de tormenta, que no son nada, sino mentiras e historias deshabitadas. Quizás mañana nos abandone este invierno que no es invierno, quizás mañana salga el sol, y yo arda en cenizas.

Comentarios

Unknown ha dicho que…
la única adicción que ayuda a vivir es la propia vida...
Anónimo ha dicho que…
Sin palabras...simplemente fantástico.

Matt

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Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

"Soy lo prohibido"

Estoy enfermera señor, enferma. Deliro constantemente. Permanentemente pensando en los cuerpos que chocan, en jadeos, y en pechos sonrosados. Dentro fuera, dentro fuera, dentro fuera, dentro de ti… Y en una mano que se hunde, que me atraviesa, y me traspasa, como una espada. Y en la aureola de tu vientre. ¡Ay señor! ¡La violencia del amor se ha desatado! ¡Ay señor! ¡El zarpazo del amor me ha alcanzado! Y mira mis manos, aquí te las enseño, y te las entrego. En ellas esta el olor de las prisas, y de las flores que se rompen y estallan. Perdóname señor, por haber atracado su enigma. Pero ahora por favor, ayúdame,¡ayúdame!, y calma mi sed. Y domestica mi amor. Pues no tengo fuerzas suficientes, señor para aguantarlo, para sostener a este monstruo llamado AMOR. Arráncalo de mí. Quítalo de mí. Y corta su recuerdo. Señor, yo sólo quiero ser libre.