Ir al contenido principal
Cuando era pequeña pensaba que el mundo era ancho e infinito, un sitio donde todo era posible. Donde todo podía suceder y ocurrir, hasta las cosas más inverosímiles. Y tantas cosas pensaba, y tan grandes eran sus pensamientos, tan gigantes y mayúsculos que llegaban a los planetas extranjeros, y a los enanos, y a los asteroides, y también a los cometas. Pensaba que cuando fuera mayor, y hubiera alcanzado la mayoría de edad, tantos inventos habrían inventado, que habrían descubierto unas zapatillas supersónicas, con las que te podrías propulsar, dar un salto, elevarte a la estratosfera, y empezar a volar entre las nubes. Así de sencillo. Y es que aquella niña de apenas 6 años aún no había aprendido la palabra imposible. Y además, era tan pequeña que ni tan siquiera le cabían las dudas. Por eso, creía en imposibles, por eso se atrevía con todo. Porque no tenía miedo a nada, porque lo único que tenía era la ilusión y las ganas de una enana. Y la alegría saltando en sus manos….


Hoy después de mucho tiempo continúa pensando en grande. Y en imposibles... ¿Y tú?



Comentarios

Unknown ha dicho que…
claro¡¡ es la unica manera de hacer algo
Anónimo ha dicho que…
Yo cuando era pequeña no pensaba en nada de eso,debía ser una niña rara...aunque si es cierto que el mundo me parecía algo grande.

Ahora,a mis 30 y largos tengo esa visión pero con la punta de los dedos del pie rozando la Tierra,para no perder de vista la realidad.Y sí,por supuesto que hay que seguir pensando en imposibles,quién sabe si un día no se harán posibles.

Un abrazo lleno de estrellas.

Matt
Amanda Green ha dicho que…
"Lo imposible" es algo tremendamente subjetivo, ¿no crees? Exagerando un poco, todo es imposible hasta que alguien lo hace posible. Es cultural, va con las épocas...
"Lo posible" es un zulo claustrofóbico, y hay cosas que no entienden de ataduras.

{Otra cosa es que sea fácil...}
Victoria Dubrovnik ha dicho que…
EXITUS, sip, y tanto, son los imposibles, lo que merece la pena, por lo que vale la pena que esta vida sea vivida :)

MATT, la esperanza es lo último que se pierde... Por cierto... ¿en qué pensabas cuando eras pequeña?

AMANDA GREEN, supongo que es justamente eso, que todo nos parece imposible hasta que no lo intentamos, hasta que no empezamos a creer, y tener algo de fe, entonces es cuando nos ponemos manos a la obra y sucede el milagro :)

Abrazos primaverales!
MAAT ha dicho que…
Cuando era pequeña pensaba demasiado,ahora sigo pensando demasiado pero mejor.Era una niña tímida y muy observadora.
Pensaba en tantas cosas que no podía contar que creo que ahora
necesito no parar de contar y de hablar.
Y sí,la esperanza es lo último que se pierde.
Un beso.
Ico ha dicho que…
Cuando pequeña daba vértigo mirar el horizonte y el mar no ver la línea que separaba ambos el cielo y la tierra, presentía el fin del mundo no muy lejos en esa línea intangible....luego de más mayor aprendí a volar en sueños..

Entradas populares de este blog

Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

Vuelvo

Vuelvo. Después de cinco años. Aquí estoy. Otra vez. En mi refugio. Volver a las letras. Y vuelvo, porque son mi bálsamo, mi lenitivo. Durante cinco años he huido de la vida. No me he encontrado. He vivido de paso. Siempre al borde del precipicio. De abrazos y besos agónicos sin futuros. He mentido. Y me he mentido.  Y me doy pena, por el tiempo perdido. Si naciera otra vez, si me dieran la oportunidad de volver a vivir, cambiaría cosas, pero ya no puedo. Es demasiado tarde. Ahora sólo puedo andar hacía adelante. Ahora estoy cerrada a cal y canto. Cerrada de ojos. Cerrada de corazón. Solo quiero estar con los míos. Escupo a los extraños. Insulto a los diferentes. Sólo quiero mi soledad. Embadurnarme de ella. Sé que pasará. Porque al final, todo pasa. ¿Cuándo? Lo ignoro. No quiero mendigar el amor. No quiero reclamarlo. No quiero. No quiero. No quiero. Quiero amor. Amor del bueno. Amor que te estruja Amor que te cuida Amor que te custodia en la enf...