Ir al contenido principal

La Nada....

Victoria ya no puede más, ya no sabe qué hacer. Anda furibunda y moribunda. Anda estallando en llanto por cada gesto amable que ve, y que observa…. Y eso, para que engañarnos, es porque está en el precipicio de la debilidad, en el abismo de la muerte de los perdedores… Y es que ya no le queda nada, absolutamente nada. Ahora mismo, al igual que la princesa, ella está triste, y al igual que la princesa, es que ha perdido todo, la risa, el llanto, el color… La muerte le golpea, lo mundano le aprieta y la ahoga, esa cotidianidad que tanto y tanto detesta… Y mañana lunes, mañana lunes donde tendrá que soportar la pregunta tan inquisitiva, y que tanto evidencia su vida… ¿Qué tal el fin de semana? Y ella, Victoria, otra vez, con su voz grave, y ese gesto alegre, responderá displicente y sonriente “Bien, gracias. Muy bien”… Ella esclava de lo políticamente correcto, es así como da por zanjada la cuestión. Porque en el fondo, en el fondo sabe que no puede contar nada, que no puede decirles nada, porque nada ha ocurrido en su vida. Porque su vida es la NADA, porque su vida esta deshabitada de crepúsculos estelares, porque su vida es la elocuencia de la rendición….

Comentarios

Ripley ha dicho que…
La Nada siempre se puede cambiar. Algo dijo una vez que nosotros somos los amos de nuestro destino. gracias por tu comentario en mi blog
Saltinbanqui ha dicho que…
Llamarse Victoria y parecer derrotada es el colmo.
carambolista ha dicho que…
Siempre hay cosas buenas en las que pensar. Hasta lo malo tiene su lado bueno. Haz el ejercicio de hablar de las cosas buenas que hay en tu vida, ya verás como te sale una sonrisa.

Las cosas son como son, no como queremos que sean, así que hay que torcerles el pescuezo e intentar exprimir lo bueno de cada cosa.

Gracias por pasarte por mi blog
Ico ha dicho que…
dejarse balancear en el abismo no está mal.. aprendemos los límites y cuando estamos hartas sólo queda subir a coger aire.. luego nos damos cuenta de cuánto tiempo perdido...

Entradas populares de este blog

Soy un paraíso perdido

Me desvanezco en la nada. No tengo historias. Las palabras han emigrado. Las ideas se han quedado afónicas. No puedo hacer que estalle la primavera en las letras. Nada. Tan sólo goteo rabia. No quiero a nadie. A nadie. Tengo todos los sentidos muertos. Pervertida en la demolición. Sulfatada en la inclemencia de la atrocidad. Me atraganto de tanta maldad. El inferno crece en mí. Me recreo en la inmundicia. Me revuelco en el estiércol. Tan sólo me salen exabruptos de ácido sulfúrico. Tengo la sangre empapada de cólera. Y sucia. Es la mía una sangre que se levanta, que se pone en pie de tanta rabia condensada. Tengo demasiado ruido dentro, tanto que no puedo pensar. Camino y camino y no se hace el futuro. Camino y no me alejo de ésta náusea que me acecha. Soy el lirismo de las babas. Un deseo putrefacto. Tengo el corazón incendiado.  Necesito silencio. Necesito una isla. Hoy van a estallar los cohetes. Y yo quiero estallar con ellos. Ser pólvora. Y nada más.

Vuelvo

Vuelvo. Después de cinco años. Aquí estoy. Otra vez. En mi refugio. Volver a las letras. Y vuelvo, porque son mi bálsamo, mi lenitivo. Durante cinco años he huido de la vida. No me he encontrado. He vivido de paso. Siempre al borde del precipicio. De abrazos y besos agónicos sin futuros. He mentido. Y me he mentido.  Y me doy pena, por el tiempo perdido. Si naciera otra vez, si me dieran la oportunidad de volver a vivir, cambiaría cosas, pero ya no puedo. Es demasiado tarde. Ahora sólo puedo andar hacía adelante. Ahora estoy cerrada a cal y canto. Cerrada de ojos. Cerrada de corazón. Solo quiero estar con los míos. Escupo a los extraños. Insulto a los diferentes. Sólo quiero mi soledad. Embadurnarme de ella. Sé que pasará. Porque al final, todo pasa. ¿Cuándo? Lo ignoro. No quiero mendigar el amor. No quiero reclamarlo. No quiero. No quiero. No quiero. Quiero amor. Amor del bueno. Amor que te estruja Amor que te cuida Amor que te custodia en la enf...