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El pronombre...

Victoria ha tenido una semana sin sobresaltos. No ha sentido ni el temblor de la vida, ni el estremecimiento de la agonía. Parece, ya ven, que la NADA, ha sido el fin de su etapa. Parece, además, que ha visto pequeños destellos, es como si la palabra esperanza, por fin, la empezará a silbar, que la empiece a pronunciar bajito, muy bajito. Parece que por fin, ha encontrado la piedad en la noche, parece que es ahí, justamente en la oscuridad cuando empieza a creer, a prometerse una nueva vida, una vida más cercana a su nombre… Quizás es porque de repente, y sin previo aviso, ha decidido AMAR. Sin lógica, y con convicción. Así que ahora Victoria, AMA… Porque sin saber por qué, ha empezado a amar, desesperadamente, y de una manera ardiente, a la mujer sin nombre, a la mujer que tan sólo es un pronombre, porque es ELLA… ELLA… la mujer que un día se cruzará con su mirada… y ambas sentirán un tsunami, un terremoto dentro de ellas, porque el relámpago humano les habrá atravesado.

Comentarios

Ico ha dicho que…
Quien no sueña eso? aunque dure el fragor de un segundo..