Pasa el tiempo, y con en la vida. La vida que se escapa y desperdicio. La veo pasar y no actúo en ella. Espero, quién sabe, que sucede y que ocurra la casualidad de mi vida. Algo que me remueva, algo por lo que reír y llorar. Porque espero el relámpago humano. Y allí estoy impasible, indiferente con el resto, volviéndome cada vez más oscura, más negra, volviéndome cada vez la peor canción del mundo.
Que llegue la noche, que llegue la noche… que su manto oscuro me proteja, Que su luna blanca amanse mis fieras, y mis aullidos de pena que ya no quiero pensarla, ni desearla. Que ya… Que ya me cansé de amarla.
Comentarios
supongo que has visto los amantes del circulo polar, no?
(yo la ví ayer, ¿casualidad? ¿quién sabe?)
Saludos