Tengo 28 años. Tengo 28 y nunca he sido feliz. Nunca. Es algo patético, inexplicable, o quizás más bien triste. No sé. Ni tan siquiera me lo planteo. Deambulo por la vida sin otra pretensión que sobrevivir, y continuar tirando. No sé que hago aquí. No sé cuál es mi misión, si es que tengo alguna. Paso de puntilla por la vida de los demás. Desconozco el entusiasmo. Desconozco los incendios en el corazón. Nunca me he enamorado. Nunca nadie aún me ha descolocado el alma. Nadie que me haya desencajado la vida. No he querido morir por nadie, y creo que nadie ha querido matarse por mí. En las conversaciones de los otros, ni tan siquiera hablan de mi. Quizás soy una sombra, y así mientras voy mareando los pensamientos, sobre cual es la diferencia entre un fósil y yo, cuál es la distancia qué nos separa, y entonces me pongo a temblar. Y me estremezco. Y lo mejor de todo, es que soy humana, demasiado humana. Y además, me llamo Victoria. Ironías de la vida…
Estoy enfermera señor, enferma. Deliro constantemente. Permanentemente pensando en los cuerpos que chocan, en jadeos, y en pechos sonrosados. Dentro fuera, dentro fuera, dentro fuera, dentro de ti… Y en una mano que se hunde, que me atraviesa, y me traspasa, como una espada. Y en la aureola de tu vientre. ¡Ay señor! ¡La violencia del amor se ha desatado! ¡Ay señor! ¡El zarpazo del amor me ha alcanzado! Y mira mis manos, aquí te las enseño, y te las entrego. En ellas esta el olor de las prisas, y de las flores que se rompen y estallan. Perdóname señor, por haber atracado su enigma. Pero ahora por favor, ayúdame,¡ayúdame!, y calma mi sed. Y domestica mi amor. Pues no tengo fuerzas suficientes, señor para aguantarlo, para sostener a este monstruo llamado AMOR. Arráncalo de mí. Quítalo de mí. Y corta su recuerdo. Señor, yo sólo quiero ser libre.
Comentarios
y aquí que he llegado a tu primer mensaje.
Y lo mejor, lo mejor de todo es que somos humanos, incluso demasiado...
Un beso
Elena